Muchos ya conoceréis la L-carnitina a poco que leáis nuestro blog, nos sigáis en Facebook o simplemente tengáis algo de conocimientos en nutrición deportiva. Este compuesto orgánico natural y sintetizado por el organismo como fuente de energía ha ganado una gran popularidad en los últimos años entre los que practicamos deporte, por sus probadas capacidades como producto quemagrasas asociado a la realización de ejercicio.

No obstante, hay 3 propiedades de la L-carnitina a las que muy pocas veces se hace mención, y que igualmente son muy beneficiosas, a la par que curiosas.

Corazón en forma. La suplementación con L-carnitina mejora significativamente la salud cardíaca en aquellos pacientes que han sufrido un ataque al corazón. Esta contundente afirmación aparece reflejada en un trabajo publicado recientemente en Mayo Clinic Proceedings. Los resultados, se obtuvieron tras el análisis de varios ensayos controlados, asociando la L-carnitina con una reducción del 27% de la mortalidad por todas las causas y una disminución muy significativa del 65% en las arritmias y las anginas de pecho después de un ataque al corazón.

Rejuvenece. Un reciente estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos) concluyó que una combinación de L-carnitina y ácido lipoico (un antioxidante) aumenta la disponibilidad de energía, los niveles de actividad y la función cognitiva, tras una observación probada en ratas ancianas. Concretamente, tras ingerir este tipo de suplementación, los animales se volvieron dos veces más activos y mejoraron considerablemente su memoria, orientación y rendimiento cognitivo, igualando a sus compañeras de mediana edad.

¿Adiós a las estrías? Un equipo de científicos, en este caso de la Universidad de Sevilla, ha patentado el uso de la L-carnitina para el tratamiento de cicatrices y estrías con un tratamiento cosmético de uso tópico, todavía en pruebas. El grupo investigador afirma que la L-carnitina reconstruye las fibras estructurales y elásticas que son clave en el mantemiento de la elasticidad y estructura de la piel. El deterioro y rotura de estas fibras de colágeno se produce cuando no tienen la elasticidad suficiente para soportar una variación del volumen de los tejidos subyacentes, de ahí la aparición de esas molestas estrías. Algo que con la L-carnitina, y de seguir adelante con las pruebas, podría tener sus días contados.